Lubricante: por qué no es opcional
Existe la idea de que si el cuerpo no lubrica "solo", algo anda mal. En realidad, la lubricación natural depende de muchísimos factores: ciclo hormonal, anticonceptivos, lactancia, perimenopausia y menopausia, ansiedad, cansancio, deshidratación y medicamentos (antihistamínicos y algunos antidepresivos, por ejemplo, la reducen). Ninguno de esos factores tiene que ver, por sí solo, con el nivel de deseo de una persona.
Usar lubricante reduce fricción, evita microdesgarres en tejido vaginal o anal y hace que la fricción se sienta como placer y no como incomodidad o dolor. Esto es especialmente relevante en sexo anal, donde no existe lubricación natural propia y su uso no es opcional sino necesario para evitar lesiones.
El tipo de lubricante importa: los de base agua son compatibles con condón de látex y con juguetes de silicona; los de base silicona duran más pero degradan la silicona de los juguetes con el tiempo; los de base aceite no son compatibles con condones de látex, que pueden romperse.
Pensarlo como herramienta —igual que un buen calentamiento antes de hacer ejercicio— quita la carga de "algo está mal conmigo" y lo convierte en cuidado básico, tanto en pareja como en solitario.
Referencias
- 1.American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Vaginal Dryness — Patient FAQ.
- 2.Herbenick, D., Reece, M., Hensel, D., Sanders, S., Jozkowski, K., & Fortenberry, J. D. (2011). Association of Lubricant Use with Women's Sexual Pleasure, Sexual Satisfaction, and Genital Symptoms. The Journal of Sexual Medicine, 8(1), 202–212.
- 3.Mayo Clinic. Vaginal dryness: Causes, symptoms and treatment options.
- 4.World Health Organization / Department of Reproductive Health. Use of Water-based or Silicone-based Lubricants with Male Latex Condoms — technical brief.
